Imagino que sí. Bueno, seguro que no sabréis de dónde vienen ni su historia.
Un famoso orfebre de finales del siglo XIX y principios del XX, Peter Carl Fabergé, hizo 69 piezas únicas en forma de huevo incrustadas de joyas que fueron regaladas a los zares de Rusia.
Los huevos eran generalmente de oro puro y estaban incrustados de valiosas joyas, y el verdadero misterio es que ocultan algo, pero nadie sabe qué es. Cajas de música, tal vez, o una joya para guardar joyas en su interior es lo que se supone que hay, pero la gente lo considera un simple trofeo para su colección.